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Notas de Salud y Bienestar

¿Qué comer en el desayuno, almuerzo y cena?

¿Eres de los que por el trajín del día, del trabajo, del hobby u cualquier otra cosa, no le da importancia a lo que está comiendo? ¿A veces cambias tu desayuno o almuerzo por algo simple? Entonces presta atención a nuestras recomendaciones y entenderás la gran importancia que conlleva saber qué y cuándo comer, pues te revelaremos cómo debemos alimentarnos desde que abrimos los ojos hasta que los cerramos.

DESAYUNO

Muchas veces solemos obviar el desayuno y/o tratamos de reemplazarlo mediante pequeños aperitivos por cuestiones de rutina, falta de tiempo o porque creemos que no es tan importante, como el descanso por ejemplo, para poder tener un mejor rendimiento en el día. Sin embargo, creer y hacer eso es un grave error.

El desayuno es el primer contacto del organismo con diferentes fuentes de energía, después de haber ayunado por 6 – 8 horas. El tipo de desayuno que tengas va influir en tu día, si regularmente empiezas la mañana con un trabajo importante o con horas de estudio un poco intensas, tener un buen desayuno influirá en la energía de tu cerebro y en el de tus músculos. Por ello la importancia que como bebida consideres los zumos de fruta natural, leche y avena; como aperitivo frutas, cereales, granola, huevos, jamón de pavo, etc.

ALMUERZO

Algunos creen que evitando el almuerzo a toda costa reducirán algunas tallas o calorías (acumulan grasas si no se lleva un control), otros por el factor “tiempo” comen cualquier cosa (comida rápida) menos lo que deberían. Lamentablemente estas creencias o actitudes pueden terminar en un efecto rebote, generándonos mayor apetito en el transcurso del día o en la noche, creando así un desbalance metabólico en nuestro organismo, cosa que puede terminar en situaciones muy perjudiciales para nuestra salud.

El almuerzo es la segunda fuente de energía que tenemos después del desayuno, es donde el cuerpo vuelve a recuperar lo que ha perdido en la mañana y se prepara para poder hacer frente las actividades de la tarde. En buen cristiano, renovaremos fuerzas teniendo un buen almuerzo en esta parte del día. Por ello es sumamente importante que te des el tiempo y espacio de poder disfrutar de tus alimentos en vez de optar por comidas rápidas, pequeños aperitivos o descartar por completo tu almuerzo.

CENA

Esta es la parte más complicada, por un lado, están los que no comieron nada en el almuerzo, ahora tienen un apetito voraz y comen de forma descontrolada, por otro lado, los que tuvieron un almuerzo normal, quieren comer algo en la noche y no lo hacen porque creen que así reducirán un talla más. Aquí es donde viene la típica pregunta: ¿Cenar engorda? Pues no, lo que engorda es comer mal por las noches.

Este es el momento en el que tenemos que considerar que ya no realizaremos mayor desgaste de energías porque entraremos en un periodo de descanso, por consiguiente no debemos de darle mucho trabajo a nuestro organismo comiendo de forma desmedida, provocando que pase toda la noche esforzándose en digerir y no en descansar. Por ello que, los que comen en exceso, tienen que reducir sus porciones y su tipo de alimento, dándole algo más ligero al cuerpo como pastas o arroz con salsas livianas y verduras, un pequeño lonche, pescados blancos (son más fáciles de digerir), etc. Y los que no comen nada pero su cuerpo les pide alimento pues deben de dárselo, en bajas proporciones.

Como ves todos los alimentos tienen su momento y respetar los tiempos te ayudará a poder tener un mejor rendimiento y podrás sentir como tu organismo se muestra cada vez más saludable. Siempre recuerda “desayunar como rey, comer como príncipe y cenar como mendigo”.